Aunque el arquitecto primero pidió utilizar limpieza con chorro de bicarbonato de sodio, sabíamos que eso costaría el doble. Con la limpieza con hielo seco no hay residuos secundarios y no es necesaria una preparación adicional para contener los contaminantes. Además, con los detalles históricos de este monumento, pensamos que la limpieza con hielo seco es la solución correcta.